Por Miguel Ángel Bayón

El Estado argentino necesita imperiosamente transitar un camino de acumulación de capitales propios, como única manera de recuperar los resortes estructurales claves de su economía y generar un crecimiento de la economía real. Es necesario volver poner en manos del Estado el sistema productivo y financiero, privatizado y extranjerizado (fundamentalmente a partir de los saqueos de la dictadura iniciada en 1976 y el período menemista de los años 90) para concretar una revolución industrial-científica-tecno- lógica, que permita restablecer la producción y comercialización de nuestros bienes naturales comunes.

Para ello, es fundamental comenzar por recuperar el ejercicio del Comercio Exterior granario, que es en la actualidad laprincipal fuente de ingresos de divisas, pues el sector agro- industrial aportó (en el período 2019/24, s/estadísticos del BCRP) el 61% de los ingresos brutos de dólares. Más claro se ve su trascendencia, si se compara el aporte de divisas netas por sectores productivos (las que ingresan por exportaciones menos las que egresan por importaciones), dicha comparación muestra que la agroexportación aportó 92 de cada 100 dólares que quedaron en la economía nacional. Ese lugar de privilegio en el manejo de las divisas es el que le otorga a este sector altamente extranjerizado y amante de la especulación financiera un alto poder de fuego: definen el rumbo monetario y productivo del país, incluyendo la transferencia de la renta obtenida en el comercio agrario a la fuga de divisas. Prueba de ello es que, en las tres últimas décadas se han triplicado las exportaciones de granos mientras los índices de pobreza han aumentado en una proporción similar, una contradicción insostenible. (1)

Ese poder de fuego, alcanza también el plano político, ya que la restricción de divisas complica a los gobiernos populares que quieren impulsar políticas productivas industrialistas con alto de- sarrollo científico y tecnológico para mejorar la productividad del trabajo y la competitividad, tanto para un mejor abastecimiento del mercado interno como para aumentar las exportaciones.

Es fundamental que Argentina comience un Proceso de acumulación de capital en divisas a partir de ejercer el comercio exterior de granos aprovechando el vencimiento de las concesiones de las Terminales de los Estados provinciales. Es el primer camino a recorrer para evitar la clásica restricción de dólares que ahoga el desarrollo y debilita a los gobiernos populares que intentan concretarlo, al punto de perder respaldo popular, más aún cuando se ha descuidado el desarrollo ideológico de la población. Una vez que los liberales se apoderan del Estado inician un Pro- ceso de valoración financiera, que agrava aún más la situación con sus políticas de endeudamiento, sostenimiento de la fuga de capitales y el consecuente aumento del sometimiento colonial para beneficio de los grandes capitales nativos y extranjeros. (2)

Además, las Concesiones han demostrado ser un sistema ineficiente pues las Empresas realizan sus inversiones inicial- mente, calculando la rentabilidad solo para el período establecido, a medida que pasan los años las inversiones decaen por más que sean necesarias; una muestra más de que el capitalismo liberal frena el desarrollo de la producción y el trabajo.

POR QUÉ POSIBLE RECUPERAR EL EJERCICIO DEL COMERCIO EXERIOR DE GRANOS

Es posible porque están finalizando las concesiones de las Terminales en los puertos públicos de las provincias de Bs. As. y Santa Fe. Si se constituyen Sociedades de Estado, que no solo operen esas Terminales de Servicios, sino que también compren, acopien y

exporten granos y subproductos; les permitirá a los argentinos tener un grupo de Empresas para recuperar la renta de esa comercialización, además, ejercer la actividad comercial como “testigos reales” es la única manera eficaz de mejorar el control para evitar los perjuicios multimillonarios en dólares por evasiones impositivas y fugas de divisas sobre el resto de las exportadoras, delitos que hoy practican con comodidad. Los liberales, que alzan las banderas de la libre competencia, si fuesen coherentes deberían bregar para que el Estado se transforme en un competidor más para evitar la actual monopolización cartelizada.

Las nuevas Sociedades del Estado creadas, podrán establecer Convenios para la comercialización y exportación de cereales con los Bancos Provinciales para garantizarse la provisión de los productos (3). Todo ello es posible: Sin realizar inversiones, pues las instalaciones son propiedad de las provincias están en buenas condiciones. No hay que crear ninguna Ley. No hay que depender de conocimientos o tecnologías que no poseamos… Solo se trata de una decisión política !!

Se estudiará la conveniencia de incorporar a sectores que representen los intereses de los pequeños productores, de trabajadores y de los exportadores de menor escala, a condición que el Estado se reserve la mayoría accionaria; los verdaderos intereses de los productores agrarios y ciudadanos están ligados a la recuperación del Comercio Exterior a favor de un Estado que les pertenece y no a los monopolios que los expropian día a día. Al recuperar el multimillonario beneficio en divisas por la comercialización de granos, estimados en unos 10.000 millones de dólares anua- les, se podrán crear millones de puestos de trabajo, entre directos e indirectos, con la recuperación de la Industria Naval, la reconstrucción de la Flota Mercante del Estado y una poderosa Flota Pesquera que explote el Atlántico Sur, más la renta que generen los fletes, seguros y otros procesos estructurales. Completado un nuevo ciclo productivo quinquenal, aquel beneficio anual podría ascender a unos 15/20.000 millones de dólares.

A ello se suma la inmensa importancia política que esto implica, pues el Estado tendría más herramientas económicas para afianzar soberanía sobre el Atlántico sur, para tomar medidas segmentadas por magnitudes de producción y distancias a Puerto mejorando los precios que se le pagan a los pequeños y medianos productores, a los trabajadores rurales y portuarios y prestadores de servicios; todos explotados por las exportadoras extranjeriza- das. Se podrá, de este modo, romper el falso bloque político que los capitales ultra concentrados han logrado crear bajo la falsa consigna “todos somos el campo”, ideario con el que han sabido captar sus mentes para que las víctimas asuman la defensa de sus victimarios.

Para recuperar las Terminales en la Prov. de Bs. As. en lo inmediato, no es necesario modificar la legislación vigente:

*La Ley Nacional 20.705 de Sociedades de Estado/74 Autoriza a los Estados Nacional, Provinciales y Municipales a constituir sociedades para desarrollar actividades de carácter industrial, comercial o explotar servicios públicos”; existen ejemplos de su utilidad en varias Provincias. (Neuquén constituyó la Empresa Gas y Petróleo por medio de la cual produce y exporta sus productos).

*La Ley Nacional de Puertos 24.093/92 debiera ser derogada, pero hasta que ello sea posible con mayorías parlamentarias, es necesario aprovechar que esta Ley no priva a la Provincia del derecho a explotar sus instalaciones, por el contrario, en su art. 13 explicita taxativamente esa posibilidad “la administración de los puertos (los Consorcios de Gestión) podrán ceder la operatoria, a personas jurídicas estatales, mixtas o privadas”, está claro que una Sociedad del Estado es una entidad jurídica estatal.

*La Ley Provincial 11.414/93 (respondiendo al mandato impuesto por la Ley 24.093) crea los Consorcios de Puerto Quequén y Bahía Blanca.

Define que su Directorio estará compuesto por 9 miembros, 5 de los cuales representan a exportadores y otros actores privados; numéricamente son mayoría, si a ello agregamos el alto poder de compra de votos del gran capital, queda claro que los Consorcios resultan de hecho una “privatización encubierta”: No obstante, la Ley pone límites definiendo que “Tendrán por objeto administrar sujetos a las normas legales del derecho público nacional o provincial”. También establece: que el Presidente del Consorcio y el Director municipal tienen carácter de funcionarios públicos y deben responder a los intereses del Estado; que el Presidente podrá vetar las decisiones del Directorio y el Poder Ejecutivo Provincial podrá intervenir los Consorcios. Concluyendo: Las leyes vigentes le confieren al Estado un formidable bagaje de derechos para que las Provincias puedan ejercer la explotación de las Terminales y constituir Empresas Exporta- doras, en instalaciones de su propiedad, para comercializar granos y ejercer el derecho soberano de transparentar el comercio exterior de bienes que se producen en su propio territorio, en línea con lo dispuesto en el Art. 40 de la Constitución de 1949.

  1. Valga como ejemplo el caso Vicentín que, con el dinero de productores y acopiadores, jugó a las Leliq siendo arrastrada a la quiebra cuando el Estado manejado por Cambiemos “reperfiló” sus deudas, luego fugan sus divisas gracias al escandaloso endeudamiento del macrismo. Ciclo de saqueo que se vuelve a repetir con el gobierno de Milei.
  2. Valoración financiera para los monopolios y desvalorización que desfinancia al Estado y que justifican nuevas tomas de deuda. Este mecanismo nada tiene que ver con el endeudamiento virtuoso destinado al desarrollo y aumento de la productividad en la economía, es necesario aclararlo porque si definimos al endeudamiento como causa y no como consecuencia, podemos frustrar Programas de recuperación de la Estructura productiva que, sin resignar Soberanía, requieran apoyo financiero.
  3. En caso de recuperarse un Gobierno Popular, también con la Petrolera estatal YPF Agro, que desarrolla actividades afines: provee el 55% de lubricantes y combustibles, presta servicios de nutrición de cultivos, semillas, silos bolsas, y participa en Profértil que impulsa la innovación en el agro; por estos servicios practica el canje de granos al 70% de las parcelas agrícolas.